La ‘dieta del potito’ se aleja de una dieta saludable para los adultos
01 de Junio del 2010
La ‘dieta del bebé’ o ‘dieta del potito’, consistente en la toma de 14 potitos al día –a base de copos de avena, fruta y verdura- y una cena saludable de carne magra y verduras, es “peligros y absurda”, tal y como señala el doctor Miguel Ángel Rubio, endocrinólogo y secretario de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).
Esta dieta, puesta de moda por actrices como Gwyneth Paltrow y Jennifer Aniston, pone en riesgo la salud de la población puesto que “no tiene ninguna base científica que las sostenga", convirtiéndose en una "moda sin control" que "se aleja de una dieta saludable", tal y como afirma Rubio.
Según explica, "adelgazar teóricamente haciendo una barbaridad siempre es factible, pero hay que recordar que la obesidad es un problema crónico y, por tanto, no se trata de hacer barbaridades durante una temporada para perder unos kilos". "Uno puede hacer desde una huelga de hambre, la dieta de los batidos, de la sopa o cualquier dieta estrambótica, monótona o aburrida, que seguro que adelgazará", añadió. Pero este tipo de preparados para bebés “están diseñados para lo que son, para niños con una corpulencia o un peso bastante menor que un adulto", por lo que no suplantan las necesidades de los mayores aunque los potitos “sí son equilibrados, pero su aporte calórico está muy por debajo de las necesidades de un adulto".
Y es que este tipo de dietas proliferan cada verano, probablemente inducidas por “especuladores que quieren ganar adeptos” y con prejuicio directo contra las personas que padecen obesidad, "que quiere entrar en el bañador o en la ropa del pasado verano", afirma Rubio. Pero en el caso de usar estos preparados para adelgazar, la cuestión está en que "un potito de un niño tiene un valor calórico menor que una comida de adulto y, por tanto, lógicamente se adelgaza, sobre todo porque contiene fundamentalmente proteínas y menos contenidos en grasa", pero puede suponer "recuperar el peso con más facilidad tras dejar la dieta e incluso coger más kilos de los que se han perdido".